Dejó claro Florentino que con la llegada de Mourinho se cambiaba en cosa de 12 meses de"la excelencia del juego" a la "excelencia del resultado" y para mí aquí radica el gran problema del Real Madrid y de Mourinho.
Empecé a dudar de si era Mourinho cuando cerrándose el mercado de fichajes en verano de 2010 se decide apostar por Ozil -en lugar de un centrocampista del tipo Lampard o Sneijder- y no llega ningún "9 referencia". No entendí tampoco el fichaje de Khedira o la permanencia de Xabi Alonso. Todos los que aquí cito son entre buenos y excelentes jugadores, pero en absoluto son "ADN Mou".
Mourinho cogió una plantilla repleta de fantásticos futbolistas y consiguió realizar una buena temporada en cuanto a números, pero no consiguió cambiar las sensaciones que otros técnicos comoJuande o Pellegrini habían dejado. Ellos ya habían conseguido esas rachas de entre 15 y 20 partidos seguidos ganando. Ellos ya habían conseguido solvencia defensiva y goleadas ante rivales que sorprendentemente se venían arriba a presionar. Se insistió con la cantinela del "todo entrenador necesita tiempo. Mourinho necesita tiempo", y sí, es cierto que una idea o cualquier proyecto necesitan un tiempo para mostrar su mejor versión, pero la pregunta era simple: ¿cual era el nuevo proyecto o idea que estaba instaurando Mourinho?, absolutamente ninguna. Era como dejar rodar al mismo equipo que con Mourinho ganó en aspectos como el carácter pero en ninguno más. Les convenció -a medias como ya os cuento más abajo- de que si era necesario tocaba renunciar a la pelota y defender. Les convenció de que debían ser más rudos, pelear más y tener más carácter. Convenció a Florentino y a los medios de comunicación de que desde fuera también se podía ganar, y hasta aquí llega la aportación de Mourinho a este equipo que solo es capaz de jugar al ataque contra aquellos que le dejan jugar al ataque y que sigue basando sus éxitos en los contragolpes como ya sucedía con Del Bosque, Luxemburgo, Schuster, Juande Ramos o Pellegrini.
-El gesto de Cristiano Ronaldo en la ida de Champions, la clave
Por mucho que te quieran tus jugadores. Por mucho que te los trabajes, tiene que ser duro estar en el campo y ver como el rival tiene la pelota y tu no especialmente cuando al terminar el partido escuchas aquello del "otra vez Cristiano Ronaldo desaparecido ante el Barcelona..." De ahí vino el gesto de Cristiano Ronaldo. El portugués que ya sabía lo que era perder de esa manera jugando contra España en el Mundial, se quejó posiblemente de manera involuntaria y delante de millones de espectadores del planteamiento de Mourinho a pesar de que días antes en un guión parecido el Real Madrid había conseguido ganar la Copa.
Un 5-0 y un 1-3 a favor del Barça con sensaciones de superioridad abrumadora llevan a Mou a tener una fácil excusa: ¿Veis como jugando así no tenéis nada que hacer?, pero por mucho que quiera, esos jugadores que entrena no son de los suyos. No les va a convencer. Informó Diego Torres en El País de esta situación que a buen seguro dinamitaría el vestuario si el Real Madrid no tuviera una trayectoria en la Liga tan brillante. Los jugadores quieren una cosa que a Mourinho le suena a Chino. Que nadie se equivoque, para mí vale cualquier estilo de juego como ya dije hace unos días en el tema del "racismo futbolístico", pero el problema del Real Madrid y de Mourinho para mí nacen de esta situación.
Decía antes de comenzar el partido que Mourinho me había sorprendido negativamente hasta ahora con sus planteamientos, ya que en un planteamiento contragolpista para mí jugadores como Ozil no servían. Fue contragolpista en el "clásico" de este Miércoles y le dejó fuera, pero... ¿a donde vas con 3 delanteros? y sobre todo, ¿a donde vas con tres delanteros de los cuales dos -Ronaldo y Benzema- no poseen la capacidad mínima exigible de intensidad y disciplina táctica como para realizar el planteamiento deseado? No son como Eto'o, que si le pedías que se matara en las ayudas al lateral y a los centrocampistas lo hacían. Hicieron lo que pudieron sí, pero en uno de los numerosos despistes que tuvieron se quedaron mirando a Messi, mientras Abidal entraba solo como la una a la espalda de la defensa.
Donde antes estaban Joe Cole y Duff, jugadores de banda, intensos y de una velocidad extraordinaria, ahora hay jugadores de otro corte. Donde antes estaban Essien y Lampard, ahora están Xabi Alonso y Khedira que para realizar labores de contención están a años luz de aquella pareja. No es que Mourinho no sepa manejar a grandes jugadores, porque ha tenido a muchos, lo que sí parece es que Mourinho se ha querido meter en un terreno que no es el suyo y siempre que llega el Barça se nota porque una cosa es perder, y otra dar la sensación de que estás perdido en el campo. Al Real Madrid le suelen pasar las dos, porque ni está haciéndolo bien cuando busca ir al ataque, ni tampoco lo está haciendo bien en el terreno donde Mourinho es un experto. Donde deberían estar Callejones y Coentraos, hay delanteros, porque sabes que si los dejas fuera, el vestuario te hace la cama, y tanto prensa como afición se te echan encima.
Es este para mí, el gran problema del Real Madrid y de Mourinho contra el Barça. No está siendo Mourinho, es más bien un "hermano malo" de Mourinho.












